Pequeños consejos para niños felices

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domingo, 6 de noviembre de 2016

¿CUÁNDO ACUDIR AL PSICÓLOGO?

Esta es una pregunta que muchos padres se hacen de manera repetida. “Hay algo que me preocupa, no se si es normal que tenga tantas rabietas, bueno, esperaremos un poco a ver si se le pasa”. “Parece que no escucha cuando le hablo y en clase me dicen que le cuesta centrar la atención, seguramente es vago”

Para empezar, y lo más importante, es normal tener dudas a la hora de dar el paso. Por suerte, cada vez son más las personas que aceptan esta disciplina en el campo de la salud, por lo que nos puede facilitar la decisión, “mi vecina también lleva a su hijo y me ha dado su número para que lo probemos”.

Antes de aclarar cómo podemos detectar si es necesario que nuestro hijo asista al psicólogo, es importante conocer que tipo de situaciones pueden tratarse en una consulta de psicología infantil. Todos los temas relacionados con la infancia que se te ocurran pueden tratarse en sesión, aunque tan solo sea para aclarar algunas dudas o derivar al especialista pertinente.

Algo que se cada vez se conoce más, es que se tratan temas de los más cotidianos, con pequeñas pautas, recomendaciones o simplemente provocando un cambio de perspectiva.
Algunos de los temas más comunes son:
  1.  Las famosas “rabietas” en los más pequeños.
  2.  Problemas de comportamiento.
  3.  Problemas de socialización.
  4.  Dificultades de atención.
  5. Trabajo con las emociones, tanto des del punto de vista de exteriorizarlas como enseñando autocontrol.
  6. Estimulación en general.
En los adolescentes, los motivos de consulta suelen ser varios, el típico comportamiento de un adolescente sumado al pasotismo ante los estudios. Hecho que se trabaja potenciando la motivación, dando hábitos y técnicas de estudio.
Por otra parte, es muy habitual, como ya se ha comentado con anterioridad, que las consultas sean para aclararos algunas dudas, a vosotros como padres, o simplemente para trabajar las habilidades parentales.

No se si estoy haciendo esto de la mejor manera”
“Estoy embarazada y no se como debo contárselo a Pablo para evitar los celos y que no se sienta desplazado”
“¿Debo ayudarlo cuando me necesita o dejo que se enfrente solo?”
“Me dice que no va al cole contento, ¿debería ir a hablar con la tutora?”

Si lo analizamos bien, en algún momento nuestro hijo/a ha pasado o está pasando por alguna de estas situaciones, o nosotros mismos somos los que tenemos preguntas sin resolver.
¿Ello quiere decir que cuando nos encontramos ante una de estas situaciones tenemos que acudir inmediatamente a una consulta de psicología?
Por supuesto que NO. Muchas de vuestras habilidades como padres serán más que suficientes para dar solución a la situación que tengáis delante.

Así que, ¿cómo puedo saber si necesito acudir al psicólogo?
  1. Mi primer consejo, y probablemente es el más importante, es que escuchéis vuestro instinto como padres, ya que sois los que mejor conocéis a vuestro/a hijo/a y los que sabéis donde están vuestros límites como padres.
  2. Elimina el tabú de ir al psicólogo. Si reconoces al psicólogo como un especialista al que le puedes consultar para así poderte guiar, te será más fácil decidir.
  3.  Consulta a amigos que conozcas que han acudido a una consulta de psicología y preguntadles por su experiencia. Pero es importante que no te guíes por una sola opinión, recaba varias informaciones.
  4. El colegio es una gran fuente de información, donde vuestro/a hijo/a pasa la mayor parte del tiempo, con profesionales especializados y acostumbrados a tratar todo tipo de situaciones. Escucha sus recomendaciones.
  5. Ante cualquier duda, siempre es mejor acudir y comprobar que no era necesario. Si realmente no hace falta que acudáis a la consulta, no te preocupes, tanto el psicólogo/a como vosotros mismos os daréis cuenta, por lo que probablemente solo hará falta acudir algunas pocas sesiones. Recuerda que es mejor pecar por exceso que por defecto.
Debes tomarte tu tiempo para decidir, no fuerces la situación si todavía no te consideras preparado/a para pedir una cita. Lo más importante, es que cuando acudas sea por voluntad propia y con convencimiento, no solo porque en el colegio o mis amigas me lo han recomendado.
Por otra parte, si consideras que tu hijo/a todavía es muy pequeño o simplemente no quieres que sea él quien asista, mi consejo es que pidas una terapia indirecta, en la que sois los padres quienes acudís. Cabe decir que a pesar de que estéis convencidos de que es necesario pedir cita, mi consejo es que si el niño es menor de ocho años o la consulta es por problemas de conducta, también realices este tipo de terapia.

Si a pesar de seguir todas estas recomendaciones no tienes claro lo que debes hacer, recuerda que puedes pedir consejo online a través del siguiente correo electrónico o dejando un comentario más abajo. Su finalidad es orientarte y resolver tus dudas.


jopetitoblog@gmail.com



domingo, 7 de agosto de 2016

¿LA INFANCIA EN UN PAÍS COMO VIETNAM?


Después de dos semanas explorando un país tan maravilloso como Vietnam he decidido dedicarle una entrada para expresar todas las sensaciones experimentadas en relación a la infancia entendida de una forma muy distinta.

Al decidir realizar este viaje supe que me encontraría con una cultura diferente a la que estoy acostumbrada, probablemente este fue el motivo por el cual me decidí a emprender esta aventura. A pesar de las advertencias y de la investigación previa sobre las diferencias culturales, una vez instalada en la primera ciudad, supe que no estaba tan preparada como creía para asimilar tanta información. Si tuviese que utilizar una sola palabra para describir la sensación creo que escogería "impactante".

¿A que me refiero con impactante? Lo primero que notas cuando llegas a Vietnam es que no estás en Europa, parece realmente obvio pero hasta ese momento para mí no lo era. Con un simple vistazo puedes observar innumerables cosas que hacemos diferente. Como la falta de conciencia del espacio personal, el elevado tono de voz de los hombres y el poco tono de las mujeres, la obsesión por evitar el contacto con el sol para mantener la piel blanca, las normas de conducción o la falta de ellas. Pero algo que no se ve a simple vista, y que seguramente por defecto de profesión yo intenté buscar, es la infancia.

Los primeros días en Hanoi, me preguntaba ¿y los niños? Poco a poco, me fui fijando y estaban allí. En las calles, en las tiendas de los padres, en los parkings o en los restaurantes familiares. Lo primero que pregunté, en cuanto tuve ocasión, fue saber las normas de escolarización que siguen, por lo que me comentaron y me sorprendió gratamente, es que son las mismas que las nuestras, primera cosa en común que encontré. Los niños deben ser escolarizados a los tres años de edad, por lo que al ver tantos niños supuse, y así me lo confirmaron, que ellos también están en verano.

A pesar de ello, y como pude comprobar en el resto de ciudades que visité, no compartimos el mismo concepto de verano y vacaciones. Aquí cuando llega Junio lo primero que pensamos es en la playa, los juegos acuáticos para los peques y en que es su momento de descansar, ya que durante el invierno tienen los más parecido a una jornada laboral. Allí, los pequeños se entretienen ayudando a los padres en sus negocios, sirven en los restaurantes, atienden en las tiendas, ofrecen trineos en las dunas o incluso cobran la entrada en los parkings.

Probablemente una de las imágenes que más me impactó fue cuando una niña de 4 años me preguntó si quería comprarle algo de la cesta que llevaba cargada en sus pequeñas manos.  Al decirle que no me apetecían chicles, clínex ni tabaco, siguió recorriendo la calle con la que supuse que era su hermana de unos 8 años, que también cargaba otra cesta de mayor tamaño. Otra situación que me entristeció fue en la Bahía de Halong, donde las mujeres se acercaban a los cruceros con pequeños botes a vender artículos de todo tipo. Si tenían niños, estos les acompañaban durante toda la jornada laboral, por lo que podías ver niños e incluso bebés, en los botes des de que sale el sol, hasta que se pone.

Tengo que decir que no todo lo que vi en cuanto a los niños me sorprendió negativamente. Me gustó ver como les enseñaban a respetar a los turistas, y disfrutaba cuando les pedían que nos saludaran, en sus caras se reflejaba inocencia y felicidad. Algunos incluso, se pasean por los parques o zonas turísticas para practicar el inglés, siempre vigilados por los padres que les esperan en algún banco con cara de orgullosos. Se presentan educadamente y te explican que son estudiantes por lo que les interesaría practicar el inglés contigo, la educación y la elegancia con la que se presentan es realmente admirable.

Por otra parte, aprenden a jugar con lo poco que tienen, no importa si en vez de balón tienen una botella de plástico vacía. Son niños conectados con su entorno y muy estimulados, o mejor dicho, autoestimulados. Algo que ya sabía, es que en Vietnam no existe la sobreprotección, los niños experimentan con lo que tienen a su alcance y saben lo que deben y lo que no deben hacer, en cuanto a seguridad se refiere.

Vietnam es un país maravilloso, un país de contrastes que te deja una sensación agridulce y te llena de experiencias y nuevos aprendizajes. Tener el placer de observar una cultura tan diferente, y a pesar de que suene a tópico, te permite valorar lo que tienes. Nuestros pequeños tienen la oportunidad de disfrutar de su infancia y pueden seguir siendo niños el mayor tiempo posible. Aunque una de las cosas que deberíamos aprender de ellos, es tener la capacidad de entretenimiento y creatividad, ya que es admirable.

Todos los pueblos de la tierra son iguales desde su nacimiento, todos los pueblos tienen derecho a vivir, a ser libres y felices

- Ho Chi Minh-

domingo, 29 de mayo de 2016

EL DESARROLLO MOTOR DEL NIÑO DE 3 A 6 AÑOS

Entre los 3 y los 6 años hay muchos cambios a nivel motor, se desarrollan y se refinan algunas aptitudes motoras gruesas, que los padres debemos estimular para facilitar este desarrollo. Siempre podemos tener la duda de si nuestro hijo está teniendo un desarrollo adecuado para su edad. 
"Lo veo más torpe que otros niños" "Está mucho por el suelo, suele caerse con facilidad"

Para ello os expongo cuales son las aptitudes motoras gruesas que debe adquirir a cada edad, entre los 3 y los 6 añitos.

3 añitos
  • Puede saltar con los pies juntos
  • Puede caminar de puntillas.
  • Salta el último escalón.
  • Sube las escaleras apoyando un pie en cada peldaño.
  • Baja las escaleras apoyando los dos en cada peldaño. La bajada combinando los pies se adquiere más adelante.
  • Mantiene el equilibrio sobre un pie durante unos segundos.
  • Sabe ir en triciclo.

4 añitos
  • Es a esta edad donde bajan las escaleras apoyando un pie en cada peldaño.
  • Salta sobre un pie.
  • Puede saltar verticalmente, entre 5 y 10 cm, y horizontalmente 25 a 30 cm.
  • Mantiene el equilibrio sobre un pie de 8 a 10 segundos. La diferencia entre los tres años es el tiempo.

5 añitos
  • Salta sobre ambos pies alternativamente.
  • Puede recorrer una distancia larga saltando sobre un pie.
  • Puede aguantar el equilibrio de puntillas sobre un pie más de 10 segundos.

¿Cómo puedo saber si mi hijo está teniendo un buen desarrollo motor?
Es tan fácil como coger los ítems de su edad mencionados con anterioridad y proponerle que los haga. Para que tenga una buena disposición, plantéaselos como un juego y se su modelo, primero lo haces tú y después le pides que lo repita. Puede ser normal que algunos ítems le cuesten o necesite ayuda, si en algún momento te preocupa que no tenga un desarrollo adecuado para su edad y al realizar estos ítems tiene mucha dificultad es aconsejable que acudas a tu pediatra para pedir consejo.

¿Cómo podemos facilitar la adquisición de estas habilidades?
  1. Facilitemos el movimiento. Podemos proponerle actividades en las que sea necesario movernos, como ir en triciclo, ir al parque, bailar,  jugar con pelotas o aros.
  2. Realizar circuitos donde tenga que subir y bajar escalones, esquivar o saltar objetos.
  3. Para trabajar la motricidad gruesa de los brazos un buen ejercicio es pintar con las manos sobre una gran superficie. Aquí tenéis el link de el taller de pintura con las manos: ( http://jopetito.blogspot.com.es/2016/02/taller-de-pintura-pintemos-con-las-manos.html )
  4. Clases de psicomotricidad, en el cole suelen tener sus horitas semanales pero podemos valorar apuntarlo de manera extraescolar ya que es una actividad divertida para ellos.
  5. Dar apoyo en las actividades cotidianas solo si es necesario. Tardaremos más si dejamos que suba las escaleras solo o con nuestra ayuda, pero cogiéndolo siempre en brazos no permitimos que experimente y por lo tanto, no aprende.
  6. Yoga para niños, esta actividad merece una entrada que colgaré más adelante.
"Todos los aprendizajes más importantes de la vida se hacen jugando en la primera etapa de vida (de 0 a 6 años). De aquí la importancia del juego en estas edades y el permitirles explorar en libertad"

sábado, 16 de abril de 2016

9 ACTIVIDADES PARA MEJORAR LA ATENCIÓN DE MI HIJO

Ahora que ya sabemos un poco más sobre los problemas de atención vamos a ver qué podemos hacer para mejorarla o potenciarla. Aquí os propongo diferentes actividades que se pueden realizar en casa.

1. Escuchar cuentos Pueden ser con o sin apoyo visual, aunque yo recomiendo que sean con apoyo visual ya que les facilita el estar atentos y se entretienen más. Esta es una actividad cotidiana realmente sana y con la que trabajamos ostros aspectos, como el tiempo que le dedicamos a nuestros hijos, su creatividad o el vínculo.


2. Escuchar canciones→ Al escuchar canciones podemos hacerlo con o sin apoyo visual, en esta ocasión, la falta de apoyo visual les ayuda a concentrarse. 

3. Utilizar la música mientras realizan otra actividad→ Durante el tiempo de realización de alguna tarea, durante el desayuno o durante los tiempos de juegos podemos poner música relajante que les ayudará a concentrarse, a estar tranquilos y a mantener un tono de voz bajo. En Youtube podréis encontrar diferentes ofertas si introducís "música relajante para niños".

4. Señalar el dibujo igual que el modelo→ se pueden utilizar fotografías reales o en fichas ya editadas (las podéis encontrar en internet). Si queremos aumentar la dificultad podemos utilizar símbolos, letras o números. La tarea puede consistir en señalar con el dedo, colorear, pegar un gomet o tachar.

5. Identificar parejas iguales→ pueden ser fotografías, dibujos, símbolos o letras. Se trata de unir los estímulos que son iguales.

6. Recorrer laberintos

Este es un ejemplo de laberinto bastante complicado, podéis encontrar más sencillos para los más pequeños

7. Completar series
Puedes utilizar gomets para inventarte tu propia serie

8. Encontrar las diferencias

9. Colorear mandalas

Estas son algunas de las actividades que podemos realizar en casa para mejorar la atención, más adelante ampliaremos el repertorio con el fin de tener más recursos para seguir potenciando su atención.
Si necesitáis algún material de los que se han comentado en este post podéis dejar un comentario a bajo y os lo facilitaré.





martes, 12 de abril de 2016

TALLER ¿CÓMO HACER PLASTILINA CASERA?

Aquí tenéis un taller fácil y divertido que podéis realizar con los peques de la casa. 
¡PLASTILINA CASERA!

Ingredientes
☝ 2 cucharadas de zumo de limón
☝ 1/2 taza de almidón de maíz (Maicena)
☝ 1 taza de agua hirviendo
☝ 1/2 taza de sal fina
☝ 2 tazas de harina
☝ 2 cucharadas de aceite
☝ colorantes alimenticios en polvo o gel

Aquí tenéis el resultado de la plastilina casera hecha por Juana Maria (seguidora de Jo Petitó)

Procedimiento
Preparar esta plastilina casera es tan sencillo como mezclar todos los ingredientes secos, y luego agregar los húmedos (el agua tiene que estar hirviendo), y comenzar a amasar, con cuidado de no quemarse (esperad unos minutos si hace falta), hasta obtener una masa homogénea. Si os parece pegajosa, dejadla enfriar un poco y veréis que toma mayor consistencia. A este punto podéis dividir la masa en porciones y darles color con los colorantes alimenticios, amasando nuevamente hasta que quede bien distribuido el color.


martes, 5 de abril de 2016

¡A MI HIJO LE CUESTA ESTAR ATENTO! Entendiendo mejor los problemas de atención

 "Mi hijo parece que no escucha" "Tengo que repetirle cincuenta veces las cosas para que las haga" "En clase nunca atiende"  "Se olvida de apuntar las cosas en la agenda o traer los libros para hacer los deberes"

Actualmente existe una detección excesiva de problemas atencionales, tanto en las aulas como en los hogares. Esto conlleva a que se produzca un sobrediagnóstico, que en ocasiones puede perjudicial para el niño. Para evitar este sobrediganóstico, es importante conocer más a fondo los problemas atencionales, por lo que en este post se intentarán aclarar algunas dudas.
¿Qué es la atención?
La atención es una función cerebral superior que nos permite:
  1. Mantener un estado de alerta.
  2. Atender a los estímulos relevantes e ignorar los que no lo son.
  3. Centrarse en una tarea.
  4. Tener en cuenta las instrucciones para ejecutar una tarea.
  5. Preparar respuestas adecuadas.
  6. Mantener la atención en alguna actividad un tiempo prolongado.

Ya sabemos que la atención es un requisito necesario para el proceso de aprendizaje, por lo que si un niño no controla su atención podemos decir que no aprende adecuadamente. Las principales características que presentan los niños con alguna dificultad en esta área son:
  1. No atienden en gran grupo.
  2. No reciben la información relevante.
  3. No retienen las instrucciones para realizar las tareas.
  4. Cometen errores en las actividades, a pesar, de haber comprendido lo que debían hacer.
  5. Se distraen con mucha facilidad y prestan más atención a estímulos no relevantes.
  6. Les cuesta atender a varios estímulos a la vez.
  7. No son capaces de mantener la atención durante un tiempo prolongado.

Factores que pueden estar influyendo en la falta de atención de nuestro hijo:
  1. Bioquímica cerebral→ algunos niveles bioquímicos cerebrales pueden influir, como los neurotrasmisores, los niveles de hierro, zinc o glucosa.
  2. Patrones de sueño o alimentación inadecuados→ influyen de manera negativa un sueño nocturno insuficiente o por acudir a clase sin un desayuno adecuado.
  3. Estimulación previa a las horas de clase→ ver la televisión o jugar a videojuegos antes de ir a clase sobreestimula a los niños, lo que dificulta que en clase presten atención e impide que encuentren atractivas las tareas escolares.
  4. Alteraciones emocionales→ los cambios en el contexto familiar, el estrés por exámenes, problemas con los amigos o dificultades a la hora de realizar una tarea pueden afectar a la capacidad de concentración.
  5. La estimulación en el aula→ influyen negativamente un aula sobrecargada de estímulos, poco estructurada, ruidosa o con frecuentes interrupciones.

En el siguiente post veremos cómo podemos estimular la atención de nuestros hijos con el objetivo de mejorar algunas de las dificultades mencionadas con anterioridad.
 "Me temo que si uno fija su atención en una cosa el tiempo suficiente, pierde todo su significado"
-Andy Warhol-

jueves, 31 de marzo de 2016

¡EL CUENTO DE LA TORTUGA! Enseñando autocontrol y tolerancia a la frustración

 ¿Qué aspectos trabajamos?
Con este cuento podemos enseñar a los niños estrategias para relajarse y fomentar el autocontrol ante conductas impulsivas. Es un buen ejemplo para trabajar las emociones y la conciencia de estas.
¿Qué necesitamos?
Sólo nos hace falta el cuento y todo el material extra que queramos utilizar. Podemos tener dibujos de tortugas para colorear o escribir los pasos de la técnica para tenerlos en algún sitio para que se puedan ver de manera diaria. Este material extra nos sirve para que nuestro hijo se familiarice con la estrategia y se identifique más fácilmente con la tortuga.
¿Cómo explicamos la técnica?
  1. Como paso previo, debemos explicarle a nuestro hijo que vamos a contarle un cuento que nos ha gustado mucho.
  2. Después de contárselo, podemos hacer una reflexión de cómo afronta los problemas la tortuga.
  3. Una vez analizado el cuento de manera conjunta, antes de empezar con la técnica, podéis utilizar el material extra que os he comentado con anterioridad, por ejemplo colorear una imagen de una tortuga.
  4. Finalmente, le proponemos hacer lo mismo que la tortuga cuando se enfada. Es importante que tengamos todos los pasos bien definidos (los podéis ver en la imagen 1). Al principio, será necesario practicar la técnica de manera conjunta y en los momentos en los que no hay conflicto, y poco a poco podemos ir introduciéndola en las situaciones en las que sea necesario.


Imagen 1: Pasos de la técnica de la tortuga
A continuación os dejo el cuento de la tortuga, es importante recordar que podéis hacer todas las modificaciones necesarias para que vuestro hijo se sienta identificado, como por ejemplo, cambiarle el nombre a la tortuga, la edad, el sexo o el número de hermanos.

CUENTO DE LA TORTUGA
"Hace mucho tiempo había una hermosa tortuga que tenía (3,4,5,6,7,8) años y que se llamaba Pepe. A ella no le gustaba demasiado ir al cole.
Prefería estar en casa con su hermano menor y con su madre. No le gustaba aprender cosas en el colegio. Prefería correr, jugar. Era demasiado pesado hacer fichas y copiar de la pizarra. No le gustaba escuchar al profesor, era más divertido hacer ruidos de coches y nunca recordaba qué es lo que tenía que hacer. A Pepe lo que le gustaba era enredar con los demás compañeros, meterse con ellos y gastarles bromas.
Cada día, cuando iba camino del colegio, se decía que intentaría no meterse en líos, pero luego era fácil que alguien hiciera que perdiera el control, y al final se enfadaba, se peleaba y el profesor le reñía o le castigaba.“ Siempre metido en líos”, pensaba.“ Como esto siga así voy a acabar odiando al colegio y a todos”. La tortuga lo pasaba muy pero que muy mal. Un día de los que peor se sentía encontró al viejo señor Tortuga, el más sabio del lugar.
Cuando el señor Tortuga vio a Pepe le preguntó por qué estaba tan triste, y Pepe le contó lo que le pasaba, que siempre se metía en problemas y que se portaba mal sin saber por qué. El señor Tortuga le sonrió y le dijo que comprendía lo que le había contado porque hacía mucho tiempo, antes de que fuera tan sabio, él también se enfadaba cuando hacía cosas que no estaban bien. Pepe se sorprendió y le preguntó cómo había aprendido a portarse bien. El señor Tortuga le dijo:” Bien, Pepe, he aprendido a utilizar mi protección natural, mi caparazón”.
“Tú también puedes esconderte en tu concha siempre que tengas sentimientos de rabia, cuando tengas ganas de gritar, de pegar, de romper cosas. Cuando estés en tu concha puedes descansar hasta que ya no te sientas tan enfadado. Así que la próxima vez que te enfades! métete en tu concha!
El señor Tortuga le contó a Pepe que había aprendido a dominarse en las situaciones difíciles metiéndose en su caparazón, respirando profundamente y relajándose (soltando todos sus músculos, dejando que cuelguen manos y pies, no haciendo nada de fuerza con su tripa, respirando lentamente, profundamente). Además, pensaba cosas bonitas y agradables mientras se estaba relajando.
Después pensaba en la situación en la que se encontraba y en la forma de solucionarla.
Planteaba cuatro o cinco ideas e imaginaba lo que sucedería si ponía en práctica cada una de estas cosas.
Finalmente seleccionaba la mejor.
Así es como llegó a ser sabio. Bien, Pepe se entusiasmó realmente con la idea. Fue más a gusto al colegio cada día pues tenía muchos amigos y su profesor y sus padres estaban muy contentos con él.
Pepe siguió practicando cómo solucionar las situaciones difíciles hasta que verdaderamente lo hizo bien. Tú también puedes hacer lo que hace Pepe. Cuando estés muy enfadado y veas que vas a meterte en líos, puedes aislarte en tu caparazón, relajarte y decidir qué es lo que deberías hacer."

Aquí tenéis otra imagen para haceros una idea de cómo se puede aplicar esta técnica. Recordad que no es necesario que el niño adopte esta postura exacta, basta con agachar la cabeza y curvar los hombros para delante. 
Una de las muchas posturas que podemos adoptar a la hora de aplicar la técnica.
Os recomiendo ser creativos, tener mucha paciencia y empezar a utilizar esta estrategia con mucha ilusión. 

jueves, 24 de marzo de 2016

8 CUENTOS PARA TRABAJAR LOS CELOS

1. "Ana no quiere crecer" Roser Rius.
Los primeros días cuando su madre volvió del hospital con Berta, Ana estaba contenta y corría todo el día detrás de ella. Pero ahora que va a comenzar el curso no quiere ir al colegio. Un cuento sobre los celos. Una colección de cuentos que reflejan las reacciones de los más pequeños ante situaciones de la vida cotidiana, como la timidez, el miedo, los celos... Además de una actividad plástica sencilla, hay unas orientaciones realizadas por un psicólogo sobre el tema del que trata la historia, que serán útiles para padres y maestros.


2."¡Yo soy el mayor!" Begoña Ibarrola
Genaro es un sapo que vive cerca de una charca. Es el mayor de los hermanos, así que sus padres le hacen menos caso porque es grande y fuerte y puede valerse por sí mismo. Genaro no está contento con esta situación pero, un día, aparece el Mago Sapiondo dispuesto a hacer realidad su mayor deseo.

3. "Ha sido el pequeño monstruo" Helen Cooper
Ana va a tener un hermanito y antes de irse al hospital su mamá le regala un monstruo de peluche para que no se sienta sola. Ana y el pequeño monstruo se vuelven muy amigos, pero cuando llega el hermanito a casa empiezan los problemas. Al monstruo de Ana no le gusta el bebé : siempre está gritando, huele mal, y no le deja dormir. Entonces hace mil travesuras hasta que papá y mamá se enfadan y quieren echarlo. Pero al fin el pequeño monstruo y Ana acaban por reconciliarse con el nuevo hermanito y vuelve la tranquilidad a casa. Este cuento relata los celos de una hermana mayor, encarnados en "el pequeño monstruo". El monstruo, puro reflejo de los celos de Ana, reacciona muy negativamente a la llegada del bebé, pero al final se resuelve el conflicto. La manera en que se resuelve el problema y las preciosas ilustraciones realizadas con tanto esmero por Helen Cooper, hacen que este libro sea tan especial.

4. "Los celos de Gaspar" A. Gutman
Un fantástico cuento con el que los más jóvenes lectores se entetendrán al mismo tiempo que aprenderán unos valores de convivencia, necesarios para un sano crecimiento, con sus personajes favoritos.




5. "Espero un hermanito" M. Vilcoq
María va a tener un hermanito. Mamá se lo ha dicho. Pero María no está muy contenta. Si levantamos las páginas de la derecha veremos crecer al bebé dentro de la barriga de mamá.



6. "En mi casa hay un duende" A. Martínez Menchén
Juanjo está muy intrigado: sospecha que en su casa puede haber un duende, y hace todo lo posible por encontrarlo. Cuando nace su hermanito pequeño, trata de buscar al duende por entre la colcha dorada... y termina por descubrirlo. ¡Menuda sorpresa se lleva!



7. "Un problema grande" X.M. González
Paulo iba a tener un hermano. Pronto le creció la barriga a su madre como un globo. Y, como estaba cansada, dejó de ir a pasear con él por el parque o la playa, a pegar saltos en la arena. Un día encontró en su habitación una cuna y canastos con ropa y poco después apareció la hermana, Lara, y entonces la madre ya no tuvo tiempo para seguirle haciendo la tarta de chocolate. Cuando venían visitas a casa, lo ignoraban a él. Paulo tenía ahora un gran problema. Empezó a entretenerse en otros pasatiempos: pintar en las paredes, esconderse debajo de la cama o tardar demasiado en hacer el pis. Lo mesmo que hacía Lara cuando empezó a crecer. Así, también ella conoció las malas pulgas de la madre. En realidad, se parecía a su hermano. Entonces Paulo sintió que ella también tenía un problema grande. Espléndida edición en la que las rotundas ilustraciones, con un interesante juego de perspectivas, cumplen una función muy relevante.

8. "Cuando estoy celoso" Trace Moroney
Un libro que ayuda a los niños a entender sus sentimientos, a conocerse mejor y a controlar, por tanto, sus reacciones. Este libro explica como el conejo siente celos y por eso hace tonterías; enseña que todos somos especiales y no hay que compararse con nadie. Al final ofrece una serie de pautas orientativas para los padres para actuar ante esta situación. Deliciosas las imágenes, sus detalles, su aroma a infancia feliz.

"Los celos se alimentan de dudas, y se convierten en furor o se extinguen apenas pasamos de la duda a la certidumbre"

-François de la Rochefoucauld-